Ciudad de México, 28 de septiembre de 2025.
El ataque ocurrido en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur de la UNAM ha conmocionado al país y reavivado el debate sobre seguridad escolar, salud mental juvenil y la influencia de comunidades misóginas en internet.
El pasado 22 de septiembre, Lex Ashton “N.”, de 19 años, ingresó al plantel con el rostro cubierto y un arma blanca. Ahí atacó directamente a Jesús Israel “N.”, de 16 años, quien perdió la vida. En el intento de contener la agresión, un trabajador administrativo resultó herido. El agresor trató de huir lanzándose desde un edificio, lo que le provocó fracturas, y actualmente permanece bajo custodia.
Influencia de comunidades “incel”
Las primeras investigaciones apuntan a que el joven mantenía vínculos con grupos digitales de ideología incel —hombres que se autodenominan “célibes involuntarios” y que expresan resentimiento hacia las mujeres y hacia otros hombres con más éxito social o sexual.
En estos espacios, Ashton compartía mensajes de odio, imágenes con armas blancas y expresiones de deseo de realizar acciones violentas que llamaran la atención pública.
Reacciones institucionales
La UNAM condenó los hechos, suspendió actividades en el plantel Sur y ofreció acompañamiento psicológico a la comunidad. El rector Leonardo Lomelí anunció medidas para reforzar la seguridad y atender la salud mental de los estudiantes.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el ataque como “muy doloroso” y pidió una investigación exhaustiva que esclarezca el móvil y responsabilidades del caso.
Un problema más amplio
El ataque en el CCH Sur pone sobre la mesa tres grandes desafíos:
- Atención a la salud mental de los jóvenes, con protocolos de detección temprana de señales de riesgo.
- Monitoreo del contenido digital radicalizado, que puede influir en conductas violentas.
- Fortalecimiento de la seguridad escolar, con estrategias de prevención y reacción inmediata.
El caso de Lex Ashton ha encendido alertas no solo en el ámbito educativo, sino también en la esfera pública, al mostrar cómo ideologías de odio que circulan en internet pueden trasladarse a la vida real con consecuencias fatales.
































