Chihuahua vive una crisis sanitaria que ha encendido las alarmas en todo el país: un brote de sarampión, el más grande en décadas, ha dejado más de 700 casos confirmados hasta finales de abril de 2025. El virus, que parecía erradicado en México desde hace más de veinte años, reapareció con fuerza y está afectando especialmente a comunidades con baja cobertura de vacunación.
Un regreso prevenible
El primer caso se detectó a inicios de febrero en un niño de ocho años, no vacunado, originario de una comunidad menonita que había viajado recientemente desde Texas, EE. UU. A partir de ahí, el virus se expandió rápidamente, particularmente en la zona de Cuauhtémoc, que hoy concentra casi la mitad de los contagios registrados.
Más del 90% de las personas infectadas no contaban con esquema de vacunación completo y al menos el 15% ha requerido hospitalización. El perfil de los afectados incluye tanto a menores de edad como a adultos jóvenes, lo que ha puesto en evidencia una preocupante brecha de inmunización.
Respuesta inmediata: vacunación casa por casa
En un intento por frenar el avance del brote, autoridades de salud estatales y federales han puesto en marcha operativos intensivos de vacunación. Se han desplegado brigadas que recorren casa por casa en comunidades rurales y urbanas, además de instalar módulos especiales en centros de salud y plazas públicas.
Asimismo, como parte de la estrategia de contención, el Gobierno activó la Semana Nacional de Vacunación, una campaña que busca reforzar los esquemas en niños, adolescentes y adultos que no recibieron la vacuna triple viral (SRP) en su momento.
El sarampión, una amenaza latente
El sarampión no es una enfermedad benigna. Puede causar neumonía, encefalitis y en algunos casos, la muerte. Especialistas advierten que, aunque erradicado en muchos países gracias a las vacunas, su reaparición está relacionada con la baja cobertura, el retraso en campañas de salud pública y la circulación internacional del virus.
Organismos como la Organización Panamericana de la Salud han advertido del riesgo de rebrotes si no se refuerzan las políticas de inmunización.
¿Qué sigue?
El brote en Chihuahua ha sido un llamado de atención para todo el país. Las autoridades han recomendado a la población verificar los esquemas de vacunación de sus hijos y acudir a los centros de salud en caso de duda. La aplicación de la vacuna es gratuita, segura y está disponible en todo el estado.
Con más de 700 casos en menos de tres meses, este episodio demuestra que la salud pública requiere vigilancia constante. Hoy, el sarampión volvió a abrir una herida que se creía cerrada. La respuesta social y gubernamental marcará la diferencia entre un caso aislado y una crisis nacional.
































