Tras la adquisición de dos departamentos de lujo en la Torre Mítikah. Esta decisión judicial ha reavivado el debate sobre los privilegios de la alta jerarquía eclesiástica y el uso de recursos en beneficio de sus miembros.
Devolución millonaria por impuestos inconstitucionales
En abril de 2025, una jueza federal ordenó al Gobierno capitalino reembolsar al cardenal Rivera Carrera más de 1.3 millones de pesos, correspondientes al Impuesto Sobre Adquisición de Inmuebles (ISAI) y derechos de registro pagados tras la compra de dos departamentos valorados en aproximadamente 10 millones de pesos cada uno. La jueza argumentó que las tarifas aplicadas eran inconstitucionales por carecer de una relación progresiva y proporcional con el valor de los inmuebles.
Controversias en torno al cardenal Rivera
Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado emérito de México, ha estado involucrado en diversas controversias. Ha sido acusado de encubrir casos de abuso sexual por parte de sacerdotes, incluyendo el caso del presbítero Nicolás Aguilar Rivera, quien fue acusado de abuso sexual a más de un centenar de menores en Estados Unidos y México. Además, se ha señalado su presunta participación en la venta de los derechos de comercialización de la imagen de la Virgen de Guadalupe a una empresa japonesa por 12.5 millones de dólares.
Uso de recursos para seguridad y atención médica
La Arquidiócesis de México ha contratado servicios de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) para la seguridad de cardenales, incluyendo a Rivera Carrera. El costo mensual por la custodia de dos agentes para el cardenal ascendía a 81,670 pesos . Sin embargo, en 2021, durante la hospitalización de Rivera Carrera por COVID-19, la Arquidiócesis se deslindó del pago de sus gastos médicos, argumentando que el seguro de gastos médicos no cubría dicha enfermedad. El cardenal tuvo que asumir los costos de su tratamiento, que ascendieron a 80,000 pesos, lo que generó críticas sobre la falta de apoyo institucional.
Reflexiones sobre el uso de recursos eclesiásticos
Estos hechos han generado cuestionamientos sobre la gestión de recursos dentro de la Iglesia Católica en México, especialmente en relación con el uso de limosnas y donaciones para beneficios personales de la cúpula eclesiástica. La falta de transparencia y rendición de cuentas en el manejo de estos fondos plantea desafíos para la credibilidad y confianza en las instituciones religiosas.
La situación del cardenal Rivera Carrera pone de relieve la necesidad de una mayor supervisión y regulación en el uso de recursos dentro de las organizaciones religiosas, así como una reflexión sobre los privilegios y responsabilidades de sus líderes.
































