Durante años, el nombre de Nilda Patricia Velasco se mantuvo lejos de los titulares. Alejada de la política y con un perfil público prácticamente inexistente, la esposa del expresidente Ernesto Zedillo vivió los años posteriores al sexenio (1994–2000) en un bajo perfil. Sin embargo, recientes grabaciones divulgadas en redes sociales la han vuelto a colocar en el centro del debate público, generando controversia y cuestionamientos sobre su papel en uno de los periodos más complejos de la historia reciente de México.
De la discreción al escándalo
Nacida en Colima en 1953 y economista de formación, Velasco eligió mantenerse fuera de los reflectores durante el mandato de su esposo. A diferencia de otras primeras damas, no encabezó el DIF ni ocupó cargos de visibilidad. Su vida pública fue mínima, limitada a actos oficiales y acompañamientos protocolares.
No obstante, esa imagen de reserva ha sido sacudida por la reciente publicación de una serie de audios en los que presuntamente aparece conversando con un alto mando del crimen organizado: Jesús Amezcua Contreras, líder del extinto Cártel de Colima.
Los audios que sacuden el pasado
Las grabaciones fueron dadas a conocer por el abogado César Gutiérrez Priego, hijo del general Jesús Gutiérrez Rebollo, un alto funcionario militar que encabezó la lucha antidrogas en los noventa y que fue posteriormente acusado de vínculos con el narcotráfico.
En los audios, cuya autenticidad aún no ha sido confirmada oficialmente, se escucha a una mujer —atribuida a Velasco— entablando comunicación con el capo, lo que ha encendido las alarmas sobre posibles nexos del entorno presidencial con el crimen organizado durante el gobierno de Zedillo.
La difusión ha generado revuelo en redes sociales y medios nacionales, aunque hasta el momento ni la familia Zedillo ni autoridades federales han ofrecido un posicionamiento claro sobre el contenido o la veracidad de las grabaciones.
Reacciones tibias y preguntas pendientes
Aunque el tema ha alcanzado la atención mediática, la respuesta política ha sido cautelosa. En una reciente aparición pública, la presidenta Claudia Sheinbaum fue abordada sobre el tema, pero evitó emitir declaraciones directas. El silencio institucional ha provocado aún más especulaciones y ha avivado la conversación pública sobre los vínculos históricos entre el poder político y el narcotráfico.
¿Un caso aislado o un eco del pasado?
El escándalo en torno a Velasco reabre viejas heridas del México de los noventa, una década marcada por la violencia, la corrupción y el crecimiento del poder de los cárteles. Para muchos, este episodio representa un recordatorio incómodo de la opacidad con la que se manejaron los asuntos del Estado en esa etapa.
Epílogo
Nilda Patricia Velasco, quien por décadas fue un nombre apenas mencionado en los márgenes del poder, hoy se ve envuelta en una controversia que amenaza con reescribir parte de la historia reciente del país. Si los audios son auténticos o no, aún está por confirmarse. Pero una cosa es cierta: el pasado no siempre se queda en el pasado.































