El 1 de mayo de 2025, Apatzingán, Michoacán, vivió una jornada marcada por la violencia, resultado de un operativo federal contra líderes del crimen organizado. Enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y presuntos miembros de cárteles desataron bloqueos carreteros, quema de vehículos y ataques a comercios.
El operativo se centró en la comunidad de Cenobio Moreno, donde se reportó la captura de José Enereo Yáñez Pacheco, alias “El Mono Verde”, vinculado a extorsiones a productores de limón. También se mencionó la posible detención o muerte de “El Botox”, líder de los Blancos de Troya, brazo armado de Los Viagras.
Como reacción, grupos delictivos incendiaron vehículos, incluyendo unidades de la Comisión Federal de Electricidad, y bloquearon carreteras como la Apatzingán–Buenavista. Además, se reportaron ataques con drones explosivos y la quema de tiendas de conveniencia, lo que obligó al cierre de comercios y la suspensión de clases en la región.
Las autoridades desplegaron fuerzas federales y estatales para restablecer el orden, logrando la detención de dos presuntos responsables y el aseguramiento de armas y explosivos. Sin embargo, la violencia evidenció el poder de los grupos criminales para desafiar al Estado y controlar territorios mediante el uso de la fuerza.
La situación en Apatzingán refleja la complejidad del conflicto en Michoacán, donde múltiples cárteles disputan el control de actividades ilícitas, afectando gravemente la seguridad y la economía de la región.
El caso de Apatzingán pone nuevamente en evidencia la frágil situación de seguridad que vive Michoacán, donde grupos como el CJNG, Los Viagras y remanentes de Los Caballeros Templarios se disputan el control de actividades ilícitas, afectando la estabilidad social y económica de miles de familias.































