El nombramiento de Adrián Rubalcava Suárez como nuevo director del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro de la Ciudad de México ha generado una serie de controversias y cuestionamientos, no solo por su amplia trayectoria política, sino también por los señalamientos de posibles vínculos con grupos delictivos.
Rubalcava, quien anteriormente fue tres veces alcalde de Cuajimalpa y actualmente es senador suplente por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), fue designado para el cargo por la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum. La mandataria destacó la experiencia y liderazgo del nuevo director, resaltando su capacidad para hacer frente a los retos de la capital. Sin embargo, la llegada de Rubalcava a la cabeza del Metro no ha estado exenta de críticas.
En 2013, durante su gestión como alcalde de Cuajimalpa, Rubalcava fue acusado de haber intervenido indebidamente en una escena del crimen relacionada con el grupo criminal dirigido por Lenin Canchola, revisando grabaciones de seguridad sin la presencia de peritos. Aunque las autoridades desestimaron las acusaciones, el caso revivió dudas sobre la transparencia de su actuar en funciones públicas.
Además, el nuevo director del Metro ha sido señalado por su relación con el grupo delictivo «Los Claudios», encabezado por Claudio Germán González González. A pesar de que no existen pruebas concluyentes que lo vinculen directamente con actividades ilícitas, algunas propiedades a su nombre han sido asociadas con este grupo.
A lo largo de su carrera, Rubalcava ha intentado desmarcarse de estos señalamientos, destacando su postura firme contra el crimen organizado. Como alcalde de Cuajimalpa, implementó medidas de seguridad como el programa «Escudo Cuajimalpa», que buscaba combatir la delincuencia en la demarcación. No obstante, la polémica sigue persiguiendo su figura política.
En su nuevo rol al frente del Metro, Rubalcava deberá enfrentar uno de los mayores desafíos de su carrera: restaurar la seguridad y la eficiencia de un sistema de transporte que ha sido escenario de múltiples incidentes graves. Entre ellos, se encuentran el colapso de la Línea 12 en 2021 y un choque en la Línea 3 en 2023, además de los recientes reportes de más de 40 denuncias por pinchazos con sustancias tóxicas en las instalaciones.
La ciudadanía y diversos actores políticos esperan que, además de mejorar la operatividad del Metro, Rubalcava pueda esclarecer los señalamientos que han surgido en su contra, garantizando un manejo transparente y libre de injerencias externas en el sistema de transporte público más grande de América Latina.































