Culiacán, Sinaloa, 10 de mayo de 2025 — Una nueva ola de violencia estremeció a la ciudad de Culiacán este viernes, dejando un saldo preliminar de al menos cuatro personas muertas, varios heridos y una comunidad atrapada en el miedo. Los hechos, atribuidos a la creciente disputa entre grupos criminales, evidencian el deterioro de la seguridad en Sinaloa, donde la violencia se ha vuelto parte del día a día.
Una ciudad sitiada por el crimen
La tarde del viernes se tiñó de rojo cuando múltiples reportes ciudadanos alertaron sobre intensas balaceras en colonias como Lomas de Guadalupe, Colinas de San Miguel y El Carrizal. Videos difundidos en redes sociales mostraron ráfagas de armas largas, vehículos baleados y una camioneta volcada tras una persecución con elementos de la Guardia Nacional. En ese último hecho, un civil perdió la vida.
Además, un motociclista fue alcanzado por las balas en otro punto de la ciudad, mientras las autoridades intentaban contener el caos. La tensión se apoderó de las calles y muchas familias optaron por resguardarse en sus hogares ante el temor de ser víctimas colaterales.
Un saldo que no deja de crecer
Las cifras preliminares apuntan a cuatro muertos, entre ellos una mujer, así como al menos dos personas lesionadas. Las autoridades aún no han ofrecido un informe completo, pero reconocen que los eventos forman parte de una escalada de violencia vinculada a enfrentamientos entre facciones del crimen organizado.
Ocho meses bajo fuego
Desde septiembre de 2024, Sinaloa ha enfrentado una intensificación de la violencia criminal. En apenas ocho meses, se han contabilizado más de 1,190 homicidios dolosos y 1,127 personas desaparecidas. Este recrudecimiento ha golpeado no solo la seguridad, sino también la economía local, afectando gravemente al comercio y dejando a la población con un sentimiento creciente de abandono.
Niñez bajo amenaza
Lo más doloroso: los menores no han quedado fuera del conflicto. La Comisión Estatal de Derechos Humanos reporta que 39 niñas y niños han muerto y otros 97 están desaparecidos desde que comenzó esta nueva etapa de violencia. La cifra refleja una tragedia silenciosa que ha pasado desapercibida entre balaceras y titulares de sangre.
¿Y el gobierno?
El Secretario General de Gobierno de Sinaloa, Feliciano Castro Meléndrez, admitió públicamente la gravedad del panorama. Informó que, hasta la fecha, se han realizado más de mil detenciones y se han decomisado 1,765 armas de fuego. Sin embargo, también reconoció que los esfuerzos aún son insuficientes frente a la magnitud del problema.
Exigen acciones concretas
Con la población cada vez más desesperanzada, crecen los reclamos por una estrategia de seguridad que dé resultados reales. Mientras tanto, Culiacán sigue siendo un campo de batalla donde los ciudadanos comunes viven entre el fuego cruzado y la incertidumbre.































