El Draft 2025 de la NFL dejó una de sus historias más inesperadas con la selección tardía de Shedeur Sanders, mariscal de campo estrella de la Universidad de Colorado e hijo del mítico Deion «Prime Time» Sanders. A pesar de las altas expectativas y un rendimiento universitario sobresaliente, Sanders fue elegido por los Cleveland Browns en la quinta ronda, con la selección número 144.
De favorito al descenso inesperado
Sanders venía de una temporada espectacular: más de 4,100 yardas por aire, 37 touchdowns y una presencia mediática constante gracias al fenómeno que representa su padre como entrenador. Durante meses, analistas lo proyectaban como una elección segura en las primeras rondas, incluso con potencial para el top 15.
Sin embargo, su nombre no apareció en las pizarras de ningún equipo durante los primeros días del Draft. Las razones apuntan más allá de su desempeño en el campo: informes de entrevistas poco favorables, dudas sobre su liderazgo independiente de la figura de su padre y la percepción de que su entorno podría generar complicaciones para la dinámica de un equipo profesional, pesaron fuertemente.
El golpe económico y la motivación personal
La caída no solo tuvo un impacto simbólico. En términos financieros, la diferencia es considerable: mientras un pick de primera ronda suele asegurar contratos por encima de los 30 millones de dólares, el valor estimado de la firma de Sanders en la quinta ronda ronda los 4.8 millones por cuatro años.
Aun así, el joven quarterback no ha mostrado señales de frustración. Todo lo contrario: ha prometido trabajar el doble para demostrar que su talento merece mucho más. “No me define en qué ronda fui elegido, sino lo que haré a partir de ahora”, señaló en una breve declaración tras su selección.
Un nuevo capítulo en Cleveland
En los Browns, Sanders encontrará una oportunidad de oro para desarrollar su carrera con menor presión inicial y la posibilidad de competir por minutos reales. Con la influencia de su padre todavía presente, pero cada vez más lejos del foco universitario, ahora tendrá que construir su propia narrativa en la NFL.
La historia de Shedeur Sanders en el Draft es un recordatorio de que el camino al éxito profesional en el deporte no siempre sigue la ruta más predecible. A veces, el talento no basta sin la percepción correcta. Y otras, los tropiezos iniciales son el impulso perfecto para construir una carrera legendaria.































