Morelia, Michoacán, 10 de mayo de 2025 — La reciente liberación de Leslie “N.”, conocida como “La Güera” y presuntamente vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha provocado una fuerte controversia en Michoacán y en todo el país. Su excarcelación, ordenada por una jueza federal tras considerar insuficientes las pruebas presentadas, reavivó las críticas hacia el sistema judicial mexicano.
Detenida el 1 de mayo durante un operativo conjunto en el municipio de Huandacareo, Leslie “N.” era señalada como parte clave de la estructura financiera del CJNG en la región. Durante el cateo, las autoridades reportaron el aseguramiento de diversas sustancias ilegales, incluyendo metanfetamina y cocaína.
No obstante, la jueza Elizabeth Galicia García resolvió que las evidencias recabadas no cumplían con los requisitos legales para sostener una vinculación a proceso. La defensa presentó grabaciones de cámaras de seguridad que, según argumentó, mostraban irregularidades en los tiempos de actuación de las autoridades y contradicciones en los reportes oficiales.
La Fiscalía General de la República reaccionó con firmeza al fallo. En un comunicado, adelantó que apelará la decisión judicial y que iniciará una investigación contra la jueza por presunta mala praxis en su resolución. “No es posible que un caso tan delicado quede en la impunidad por tecnicismos”, expresó un funcionario de la FGR.
La reacción no se limitó a las autoridades. En redes sociales, miles de usuarios manifestaron su indignación, y el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, calificó la resolución como una muestra de que “el sistema federal de justicia sigue sin estar a la altura del reto que representa el crimen organizado”.
Este episodio se suma a una cadena de decisiones judiciales que han permitido la liberación de presuntos integrantes de grupos criminales, alimentando la percepción de impunidad y debilitando la confianza ciudadana en las instituciones judiciales.
Mientras se espera la resolución del recurso presentado por la FGR, el caso de “La Güera” se convierte en un nuevo símbolo del complejo y polémico equilibrio entre legalidad y seguridad en México.































