Ciudad de México, 5 de junio de 2025.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha adoptado una postura firme frente a la reciente decisión del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un arancel del 50% a las importaciones mexicanas de acero y aluminio. Esta medida, calificada por el gobierno mexicano como «injusta» y carente de fundamento legal, amenaza con desestabilizar la relación comercial entre ambos países.
Sheinbaum advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo en los próximos días, México implementará medidas defensivas para proteger su industria siderúrgica. Aunque aclaró que no se tratarán de represalias, sí dejó claro que el país no permanecerá pasivo ante acciones que ponen en riesgo su soberanía y economía.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha sido designado para entablar negociaciones con autoridades estadounidenses, con el objetivo de revertir los aranceles y preservar el flujo comercial. México es actualmente el segundo mayor proveedor de acero a Estados Unidos, y el 82% de sus exportaciones de acero y aluminio tienen como destino ese país.
Según estimaciones del sector, los nuevos aranceles podrían afectar exportaciones por más de 20,000 millones de dólares y poner en riesgo cerca de 380,000 empleos directos e indirectos. Sheinbaum también señaló que esta decisión tendrá un impacto negativo en la industria estadounidense, particularmente en estados como Illinois, Texas y Ohio, que dependen del acero y aluminio mexicanos.
A pesar del tono más enérgico, la presidenta reiteró que su gobierno busca mantener una relación de cooperación y respeto con Estados Unidos, sin ceder en temas que afecten la economía nacional.































