El Inter de Milán protagonizó una de las noches más intensas en la historia reciente de la UEFA Champions League al imponerse 4-3 al FC Barcelona en el partido de vuelta de semifinales, logrando un global de 7-6 que le asegura un lugar en la gran final del torneo europeo.
El estadio Giuseppe Meazza fue testigo de un encuentro cargado de dramatismo, giros inesperados y momentos de alta tensión. Los italianos tomaron la delantera con autoridad en el primer tiempo, gracias a los goles de Lautaro Martínez y Hakan Çalhanoğlu, que pusieron al Inter 2-0 arriba y encendieron a la afición local.
Pero el Barcelona no se rindió. En una segunda parte vibrante, los culés reaccionaron con fuerza: Eric García acortó distancias, Dani Olmo igualó el marcador y, cerca del final, Raphinha logró lo que parecía la remontada definitiva al marcar el 3-2 en el minuto 87. Sin embargo, el Inter no había dicho su última palabra.
Cuando el partido agonizaba, Francesco Acerbi anotó el gol del empate en tiempo de compensación, forzando la prórroga. En el alargue, Davide Frattesi firmó el tanto decisivo para el Inter, que selló su boleto a la final con un 4-3 que quedará en la memoria de los tifosi.
El arquero suizo Yann Sommer fue uno de los grandes héroes de la noche para los nerazzurri, con atajadas clave que evitaron una remontada blaugrana. Mientras tanto, la frustración se apoderó del técnico del Barcelona, Hansi Flick, quien criticó con dureza las decisiones arbitrales, especialmente un penal a favor del Inter otorgado por el VAR y la anulación de otro a favor de los catalanes.
Con este resultado, el Inter alcanza su séptima final europea y espera al ganador del duelo entre el Paris Saint-Germain y el Arsenal, que definirán al otro finalista de esta edición el 31 de mayo en Múnich.
El FC Barcelona, por su parte, se despide del torneo con dignidad tras una serie memorable y enfocará su cierre de temporada en la lucha por el título de LaLiga.
































