El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) anunció un ambicioso plan para rescatar y regularizar casi un millón de viviendas en todo el país que presentan problemas legales, administrativos o han sido ocupadas sin autorización. El objetivo es brindar certeza jurídica a los ocupantes y reducir el abandono de casas financiadas con créditos del instituto.
De acuerdo con datos presentados recientemente por el Infonavit, se estima que existen alrededor de 993,000 viviendas en condiciones irregulares. Estas propiedades enfrentan distintos tipos de conflictos: desde juicios inconclusos, escrituras pendientes, hasta adeudos impagables o simplemente fueron tomadas por personas ajenas al crédito original.
El director general del Infonavit, Carlos Martínez Velázquez, explicó que la nueva estrategia contempla ofrecer contratos de arrendamiento social con opción a compra a quienes actualmente habitan esas casas, aun cuando no sean derechohabientes del instituto o no cuenten con un crédito vigente. La medida busca evitar desalojos y ofrecer una vía legal para que los ocupantes puedan convertirse en propietarios.
“Si la vivienda está ocupada por alguien que no es el acreditado original, pero ya fue recuperada por el Infonavit, podemos ofrecerle un contrato de renta con posibilidad de compra. Así se soluciona el problema sin recurrir a procesos judiciales largos ni desalojos forzosos”, detalló el funcionario.
El diagnóstico también revela que el 87% de estas viviendas se encuentran ocupadas actualmente, mientras que solo el 13% están vacías. Además, una parte importante —alrededor de 89,000 viviendas— corresponde al FOVISSSTE y presenta problemáticas similares.
Este programa se acompaña de un censo nacional impulsado por el Infonavit en colaboración con la Secretaría del Bienestar, con el fin de determinar el estado físico, legal y social de cada vivienda. Los resultados permitirán diseñar soluciones personalizadas para los casos más complejos.
La iniciativa forma parte del nuevo enfoque del gobierno federal para combatir el abandono habitacional y ofrecer alternativas accesibles a la población que carece de vivienda propia. Además de la regularización, se contemplan la construcción de nuevas unidades habitacionales y la entrega masiva de escrituras para resolver décadas de rezago.
Con esta estrategia, el Infonavit no solo busca sanear su cartera de propiedades, sino también dar respuesta a miles de familias que, por diversas circunstancias, ocupan viviendas sin respaldo legal y hoy ven una oportunidad real de convertirse en dueñas legítimas.
































