La Fiscalía General del Estado de Durango informó la detención de la madre de Paloma Nicole Arellano, de 14 años, y de su padrastro, identificado como Víctor “N”, presunto responsable de la cirugía estética de aumento de busto que derivó en la muerte de la menor.
De acuerdo con la investigación, la adolescente fue sometida al procedimiento sin el consentimiento de su padre, quien denunció que desconocía que su hija sería operada. Tras la intervención, la joven sufrió un paro cardiorrespiratorio, inflamación cerebral y permaneció en coma inducido, falleciendo el pasado 20 de septiembre.
Las autoridades investigan a los detenidos por delitos como omisión de cuidados, encubrimiento, falsificación de documentos y usurpación de profesión. En el caso del padrastro, además, se analiza su responsabilidad en un posible homicidio culposo.
El caso ha generado indignación y un amplio debate en torno a la regulación de las cirugías estéticas en menores de edad. Legisladores ya han planteado reformas a la Ley General de Salud para que estos procedimientos solo se realicen bajo estrictas valoraciones médicas y psicológicas, además de un consentimiento informado que considere la madurez del adolescente.
La tragedia de Paloma Nicole visibiliza no solo los riesgos de la cirugía estética en adolescentes, sino también la urgencia de garantizar la protección de los derechos de niñas y jóvenes frente a presiones sociales y falta de regulación en el sector.
































