La nueva temporada comienza con una revancha del Super Bowl en Seattle y, apenas unas horas después, una histórica batalla de la NFC Oeste en Australia. La NFL quiere que el mundo entero vuelva a mirar al emparrillado.
La espera terminó.
La NFL vuelve y decidió hacerlo de una manera poco convencional: dos partidos, dos continentes y dos historias capaces de poner a la liga bajo los reflectores desde el primer día.
Primero, los Seattle Seahawks recibirán a los New England Patriots en una revancha directa del Super Bowl LX.
Después, los San Francisco 49ers y Los Angeles Rams llevarán una de las rivalidades más intensas de la NFL hasta Melbourne, Australia, para disputar el primer partido de temporada regular de la historia de la liga en ese país.
No es una Semana 1 cualquiera.
La NFL quiere convertir el arranque de 2026 en un espectáculo verdaderamente mundial.
La revancha que abre la temporada
Seattle y New England fueron los protagonistas del último Super Bowl.
Ahora volverán a encontrarse apenas unos meses después, pero esta vez con el escenario invertido: los Patriots llegarán a casa del campeón para intentar borrar aquella derrota y demostrar que la historia puede ser diferente.
Los Seahawks conquistaron el Super Bowl LX con una contundente victoria de 29-13 y ahora comenzarán la defensa de su título frente al mismo rival que dejaron en el camino.
El duelo tendrá además un ingrediente especial para Seattle.
El equipo levantará su bandera de campeón en el Lumen Field antes del encuentro, en una noche que combinará celebración, revancha y el comienzo de una nueva carrera hacia el Super Bowl.
Pero los Patriots no llegan únicamente para recordar lo ocurrido en febrero.
El equipo dirigido por Mike Vrabel realizó movimientos importantes durante la temporada baja, entre ellos la incorporación del receptor A.J. Brown y refuerzos para su línea ofensiva, con la intención de darle nuevas armas al quarterback Drake Maye.
Seattle también tiene cuentas pendientes
Defender un campeonato nunca es sencillo.
Los Seahawks conservan buena parte de la estructura que los llevó hasta el título, pero también perdieron a una pieza fundamental: Kenneth Walker III, el Jugador Más Valioso del Super Bowl anterior, quien ahora forma parte de los Kansas City Chiefs.
Seattle tendrá que encontrar nuevas respuestas en el ataque terrestre y confiar nuevamente en su defensa, una de las grandes razones por las que consiguió llegar hasta el campeonato.
El quarterback Sam Darnold también tendrá la responsabilidad de demostrar que lo ocurrido la temporada pasada no fue una casualidad.
El equipo terminó aquella campaña con 14 victorias y apenas tres derrotas, además de una diferencia de puntos de +191.
La pregunta es inevitable:
¿Puede Seattle convertirse en una nueva potencia de la NFL o el campeonato fue solamente el comienzo de una historia que no tendrá continuidad?
Y después… Australia
Si el primer partido ya tiene todos los ingredientes para ser un acontecimiento, la NFL decidió aumentar todavía más la apuesta.
El jueves llegará el turno de los San Francisco 49ers y Los Angeles Rams.
La rivalidad de la NFC Oeste viajará miles de kilómetros hasta Melbourne para convertirse en el primer partido de temporada regular de la NFL disputado en Australia.
El escenario tampoco será menor.
El encuentro se disputará en el histórico Melbourne Cricket Ground, uno de los recintos deportivos más emblemáticos de Australia.
Y detrás del partido existe una estrategia mucho mayor.
La NFL programó para 2026 nueve partidos internacionales en siete países y cuatro continentes, una expansión que demuestra que la liga ya no piensa solamente en conquistar al público estadounidense.
Una rivalidad que viaja hasta Melbourne
Los 49ers y los Rams no necesitan demasiada presentación.
Ambos pertenecen a la NFC Oeste y conocen perfectamente lo que significa enfrentarse por la supremacía de una división donde también juega el actual campeón.
San Francisco llega con nombres como Brock Purdy, Christian McCaffrey, George Kittle, Fred Warner y Nick Bosa.
Los Rams, en cambio, aparecen entre los grandes candidatos al título después de reforzar considerablemente su plantilla.
La llegada de Myles Garrett y Trent McDuffie, además del regreso de Aaron Donald, ha generado expectativas enormes alrededor de Los Ángeles.
En los pronósticos de pretemporada, los Rams incluso aparecen como uno de los principales favoritos para conquistar el Super Bowl.
Pero una cosa es construir un equipo sobre el papel.
La otra es demostrarlo cuando comienza el emparrillado.
La NFL quiere conquistar al mundo
El significado de estos dos partidos va más allá de los resultados.
La liga está llevando sus principales historias a lugares donde el futbol americano continúa creciendo.
Australia será protagonista.
Pero no será el único escenario internacional.
Durante la temporada también habrá encuentros en Brasil, México, España, Francia y Reino Unido, entre otros destinos, dentro de una de las agendas internacionales más ambiciosas en la historia de la NFL.
Y México volverá a formar parte de ese mapa.
La estrategia es evidente: convertir a la NFL en una liga cada vez más global, con partidos capaces de generar audiencia mucho más allá de Estados Unidos.
Dos partidos para comenzar una nueva era
Seattle contra New England representa el pasado inmediato: el campeón frente al equipo que quiere cobrar revancha.
San Francisco contra Los Ángeles representa el futuro: una rivalidad divisional trasladada al otro lado del planeta.
Dos partidos.
Dos continentes.
Una temporada que comienza con la NFL intentando demostrar que su espectáculo ya no tiene fronteras.
Y mientras el balón vuelva a volar, comenzará nuevamente la carrera por el trofeo Vince Lombardi.
El campeonato ya tiene dueño.
Ahora todos quieren quitárselo.
Y la primera respuesta comenzará en Seattle.
Después, la NFL mirará hacia Melbourne.
Que ruede el balón.































